
Nuevos caminos terapéuticos

Cultivo de células cardiacas: Para tener suficiente material para la investigación se cultivan células miocárdicas.
Las claves de importantes éxitos son muchas veces poco espectaculares, como las rojizas muestras de tejido que el Dr. Peter Ellinghaus de Bayer HealthCare saca del congelador y que apenas alcanzan el tamaño de un guisante. "Estas muestras podrían abrir el camino hacia un nuevo medicamento contra una enfermedad mortal", explica el investigador. En el Instituto de Investigación de Dianas de Bayer HealthCare, en la localidad alemana de Wuppertal, un equipo de 34 personas se dedica a buscar nuevos medicamentos contra la insuficiencia cardiaca. Aunque, en su caso, no se trata de sacar al mercado otro principio activo del mismo tipo que los ya existentes, sino que, en palabras del Dr. Ulrich Nielsch, director del instituto, "queremos instaurar un enfoque terapéutico totalmente nuevo para atajar por fin el mal de raíz".
En EE.UU. hay alrededor de cinco millones de personas que padecen insuficiencia cardiaca y unos diez millones en Europa. El motivo de estas elevadas cifras reside en que la insuficiencia cardiaca es donde desembocan numerosas enfermedades cardiovasculares.
El comienzo lo constituye siempre una lesión del músculo del corazón (miocardio), provocada en alrededor de la mitad de los casos por un infarto, aproximadamente en un tercio por la hipertensión y en otros casos más infrecuentes por una infección.






